sábado, 25 de octubre de 2008


Aun recuerdo que dijiste que tenías frío temblabas, tus zapatos empapados por la lluvia deterioraban aun mas tu imagen, tenias que marcharte o eso dijiste también recuerdo que la lastima acompaño tu mirada, quise estar contigo hasta el ultimo momento, hasta ese instante en el que te alejarías de esta ciudad en ese viejo tren de pesados vagones, quería estar allí quizá para aplazar el sufrimiento que traería tu ausencia, quizá para sentir tu olor a cigarrillo, a centro a eje ambiental. Odias esos momentos lo sé, me pediste que no fuera a ese lugar a despedirte que seria mejor así, sin embargo el nudo en mi garganta, el sudor de mis manos y la desesperación por estar contigo otro instante más de mi vida hicieron que esa fría tarde me pusiera mis zapatos, mi chaqueta y saliera en búsqueda de tu despedida. Hoy finjo la vida, la gasto en solitarias caminatas por la candelaria aquel lugar lleno de historia y que en silencio dibuja la de nosotros, tu continúas viviendo como si nada yo me pierdo en mi cama cada noche en silencio, aun escucho tu respiración esa misma que me avisaba en las noches que allí estabas. Ahora vivo sola, entre un millón de libros, tu gata falleció hace unos meses no tuve forma de avisarte, decidiste que era mejor el silencio entre los dos. Ya la vida no queda y en silencio una lágrima me recuerda que olvide la imagen de mi reflejo en tu mirada.
EBRIEDAD DE AUSENCIA

viernes, 15 de agosto de 2008

HUESOS Y ALMAS


6:07am.(del mismo día) Una ciudad fantasma, deshabitada, a lo lejos notas la presencia de unos pocos errantes sin destino, el frío y la soledad se adueñaron de esas céntricas calles, el alma de esa ciudad se perdió en la madruga y solo volverá muy temprano al siguiente día; esa misma ciudad donde si miras con cuidado esa gran montaña podes ver al sol de noche y que cada noche sirve de refugio para miles de almas marchitas…

6.17pm (del día anterior) Encontré en esas vacías calles dos almas preguntando por sus huesos, ambas sin notar la presencia de la otra, entraron en ese viejo café, ambas esperaban en distintas mesas, llevaban mucho tiempo esperando, muchos años esperando, esperando por sus huesos…


6:17pm (del día anterior) al mismo tiempo y sin notarlo entraron al mismo café los huesos de él se sentaron en otra mesa, esperando la llegada de los huesos de ella, pidieron una cerveza, escucharon un par de canciones y en medio de su ansiedad los huesos de él decidieron caminar mientras esperaba en esa vieja plaza.

6:50pm (del día anterior) Los huesos de ella camino a ese viejo café probablemente se cruzaron con los huesos de el… Unos minutos más tarde los huesos de él y ella se encontraron, hablaron, hablaron mucho, hablaron de todo y de nada, los huesos de él y ella se miraban por primera vez.

9:30pm (del día anterior) Los huesos de él y ella salieron a caminar por esa calles llenas de historia, de arte, de fantasmas, los huesos de él y ella no se tomaban de la mano solo hablaban, hablaban, caminaban y hablaban, entraron a algún lugar, yo los espere afuera al lado de sus almas.

1:07am (del mismo día) Los huesos de él y los huesos de ella entraron a un lugar donde la gente se ama (o eso dicen), el alma de él espero afuera mientras decidía si entraba o no a ese lugar, el alma de ella espero afuera mientras decidía si entraba o no a ese lugar, yo esperaba sentada en una vieja banca, de un viejo parque, yo esperaba a que esas almas tomaran una decisión.

6:40am (del mismo día) Me quede dormida en esa banca… y ya no se si los huesos de el se encontraron con el alma de el, ya no se si los huesos de ella se encontraron con el alma de ella, ya no se si el alma de el se fue con los huesos de ella, ya no se si el alma de ella se fue con los huesos de el…

11:20am (del mismo día) Ya no se y nunca lo sabré y probablemente solo lo sabrán esos huesos y esas almas.

EBRIEDAD DE AUSENCIA

miércoles, 13 de agosto de 2008


Se perdió en las obscuras y peligrosas calles de su ciudad, la lluvia helada se colaba por sus viejos zapatos mientras el miedo invitaba a los extraños a refugiarse tras cualquier puerta. Se quedo en medio de su desesperación rogando por puñalada que acabara con su miseria, buscaba deshacerse de su vida quizá de la que era la forma más cobarde, exponiéndose a cualquier cuchillo frío, el sonido de un trueno lo hizo detenerse sintió rabia; los días se fueron, cada noche caminaba por frías y desiertas calles, cada mañana se refugiaba en un antro inmundo, un lugar donde tan solo había un colchón y un viejo cuaderno con algunos espacios, llevaba ya algunos meses sin hablar con nadie opto por el silencio como una forma de liberarse de la estupidez de los otros o quizá de su propia estupidez, en cambio de eso decidió escribir palabras sin sentido y discordantes.


EBRIEDAD DE AUSENCIA

NOVIEMBRE


El viento susurra un final.

Él fue sombra de silencio y olvido,
su mirada dibujó ofrendas a la miseria,
y sus manos inventaron sortilegios contra el delirio.

Melancolía,


Noviembre lacera almas con su lluvia.

Hablo de un hombre que purgó su realidad con noches,
siete veces jugó a esconderse,
otras tantas solo miró al suelo,
vida que buscaba la sombra con cada atardecer,
su cabeza levantada rogaba una visión.

La zozobra reventó la cadena que amarraba su locura,
sentado en zafra inerte,
la obscura muerte se llevó su alma
desechó su cuerpo.

Inconstante luna que se esconde,
empuja hacia la muerte jugando a ser el dios de hombres perdidos y ausentes.

EBRIEDAD DE AUSENCIA