
Se perdió en las obscuras y peligrosas calles de su ciudad, la lluvia helada se colaba por sus viejos zapatos mientras el miedo invitaba a los extraños a refugiarse tras cualquier puerta. Se quedo en medio de su desesperación rogando por puñalada que acabara con su miseria, buscaba deshacerse de su vida quizá de la que era la forma más cobarde, exponiéndose a cualquier cuchillo frío, el sonido de un trueno lo hizo detenerse sintió rabia; los días se fueron, cada noche caminaba por frías y desiertas calles, cada mañana se refugiaba en un antro inmundo, un lugar donde tan solo había un colchón y un viejo cuaderno con algunos espacios, llevaba ya algunos meses sin hablar con nadie opto por el silencio como una forma de liberarse de la estupidez de los otros o quizá de su propia estupidez, en cambio de eso decidió escribir palabras sin sentido y discordantes.
EBRIEDAD DE AUSENCIA
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